martes, 8 de marzo de 2016

La radio como un medio de comunicación olvidado.

Ha medida que transcurre el tiempo son cada vez más las personas que acostumbran a olvidar este medio de comunicación. Simplemente olvidan que existe la radio, por el simple hecho que la tecnología avanza tanto que prefieren informarse o entretenerse por medio de las nuevas innovaciones que plantea las grandes industrias. Pero si nos ponemos a analizar un poco ¿Acaso la radio no es un medio también que entretiene e informa de manera eficaz? ¿Acaso no fue éste el segundo medio para impactar en las personas? ¿Acaso no fue éste medio considerado importante para salvar la vida de varios individuos en el hundimiento del barco titanic? En nuestros días son muchas las personas las que poco conocen y/o no le dan la debida importancia a la radio. Pero lo cierto es que es un medio igual de eficaz como cualquier otro.
Resulta pertinente explicar para los sujetos que desconocen del tema ¿Qué es el lenguaje radiofónico? pero antes que nada explicaré ¿Qué es un lenguaje? Y es que el lenguaje es básicamente la agrupación de signos, que permite así una completa comunicación entre varios individuos. En cuestión en el lenguaje radiofónico, los signos de éste son aquella combinación entre varios elementos: el mensaje, la música, los efectos sonoros y el silencio.
El mensaje es la información que trata un individuo a otro; la música es un código bastante fundamental, pues se utiliza para sugerir algo, como por ejemplo un estado de ánimo. Obviamente aquí la música debe tener enlace con el mensaje; los efectos sonoros hace referencia a los efectos especiales, obligando más que todo a que el oyente haga volar su imaginación y lo transporte a una “realidad”; por último, y no menos importante, está el silencio, que es donde principalmente se utiliza con el único propósito de obtener una respuesta emocional por parte del radioyente.
Todos estos elementos que pertenecen a este lenguaje radiofónico son enteramente primordiales para la realización de lo que se quiere transmitir, pues pertenecen a un mismo conjunto, permitiendo que los mensajes sean ilimitados.Todo va ligado. No se puede hacer nada si no está una cosa con la otra, pues si el caso es así, no se podría emitir ningún mensaje al oyente. O quizá sí, pero no con el mismo sentido o el mismo objetivo. Estos códigos hacen que la radio en general cobre sentido. Cobre algún significado. Y es que el código del lenguaje radiofónico es la codificación y la decodificación. Una codificación es principalmente el grupo de signos por el cual podemos transmitir una idea; mientras que la decodificación es lo que interpreta o entiende el oyente. Por lo que entonces resulta imposible excluir una cosa con la otra.
Algo que se debe tener presente es que la radio es un medio de comunicación, no un medio de expresión. Son muchas las personas que acostumbran a confundirlos, llevándolos así a temas de debates. El medio de expresión hace referencia a manifestar actitudes que tiene el mismo ser humano, mientras que el medio de comunicación siempre lleva consigo dos enlaces, que es el de transmitir y recibir ¿Acaso la radio no  recibe ningún mensaje por parte del oyente? Claro que sí. Por medio de entrevistas, por medio de llamadas telefónicas. Y como el mundo ha evolucionado tanto, podemos saber lo que piensan los radioyentes (en especial los jóvenes) por medio de las redes sociales.  Podemos saber con exactitud su opinión con respecto a cualquier tema. Por si fuese poco, la radio es un medio que permite informar, mantener actualizado lo que ocurre no solo en nuestro entorno, sino también a nivel mundial.
Evidentemente, y es algo que se debe destacar, es el hecho que el periodista debe ser claro en lo que quiere transmitir. Además que tiene que tener el mismo lenguaje del radio oyente, permitiendo así que entienda lo que quiere informar. Es decir, que el periodista debe saber cuáles son los términos que maneja al público que se dirige. Obviamente no va a hablar con el mismo lenguaje quizá obsceno (en el caso que se dirija a una población que está acostumbrada a hablar con palabras nada apropiadas y cero estéticas), por el contrario, está bien que utilice términos popular, pero resulta conveniente que maneje un leguaje decente, que haga nutrir de nuevos conocimientos al receptor. Otro punto que se debe desarrollar es que el periodista tiene que manejar temas de interés. El comunicador siempre ha de tener presente que el público quiere escuchar temas a base de experiencias que ellos mismos han vivido o escuchado por parte de amigos o familiares; esto puede servirle en un futuro como partida para presentar un hecho nuevo. Otro punto a enfatizar es que el  emisor no acostumbre a dar las cosas “masticadas” a su público. Según el libro producción de programas de Mario Kaplún, el cual relata “debemos codificar nuestro mensaje de tal modo que él tenga que poner algo de su parte, que tenga que participar para decodificarlo”. Y la verdad es que es así. Cuando el espectador no utiliza su inteligencia, puede que se aburra o simplemente se sienta tratado como un niño de cinco años, llevándolo así a percibir la impotencia.
Ahora bien, algo que hemos de dar como dos puntos a favor a la radio es que, primero, permite entretener. Muchas personas se preguntarán ¿Y cómo un aparato de éstos podría hacerme divertir? Muy fácil, un ejemplo es la narración de historias ¿Acaso no resulta emocionante escuchar a alguien hablar y precisamente que sea la misma persona quien tenga el completo placer de imaginar el escenario, los personajes, los atuendos, el peinado, entre muchas otras cosas? En lo personal, es una de las cosas que más me parecen emocionantes. Es como si la radio fuese semejante a un libro. Ambas te obligan a usar tu imaginación, sin embargo la diferencia de ambas, es que en la radio la persona tiene la fortuna no solo de escuchar cosas que transcurren en el escenario, como por ejemplo si hay una llovizna o si los pájaros están cantando, sino que también se pueden escuchar las voces de tus personajes. En los libros esto es totalmente imposible.
Y segundo, es la suerte para muchos radioyentes, que cuando se habla en la radio ningún individuo de la población que está en sintonía con la cadena radial, sabrá cómo es físicamente. La ventaja de esto es que literalmente se puede decir cualquier necedad.  
Como conclusión ha todo lo anteriormente expuesto, me parece en mi humilde opinión que la radio debe ser rescatada entre el público. Es un medio de comunicación más, que a medida que pasa el tiempo va siendo olvidado entre sus habitantes. La radio es un medio que informa, entretiene y expone sus diferentes puntos de vistas, entre la población.